miércoles, 1 de abril de 2026

Derechos de autor. Margarita del Brezo.

Ha muerto mi musa. De repente. Sin dar ninguna explicación. Quién iba a imaginar anoche, cuando se fue a dormir, que ya no volvería a despertarse. No me lo puedo creer. Después de tantos años felices y prolíficos como hemos compartido me va a costar seguir adelante sin ella. Sentados a mi lado, Fantasía, Imaginación, el pequeño Mito y los mellizos Ciencia y Ficción tampoco encuentran consuelo. Acuden al sepelio personajes venidos desde bibliotecas, estantes, librerías, mesas camillas y polvorientos desvanes de todo el país. Impresiona verlos así de afligidos, con la tinta corrida, e incluso desfigurados algunos al no poder soportar sus delicados cuerpos de papel el peso húmedo de las lágrimas. Tras la última paletada de tierra regresamos a casa cabizbajos. Fantasía pone una olla de sopa a calentar. Tenemos que comer algo, dice. Los demás asentimos en silencio y nos sentamos alrededor de la mesa. Primero sirve a los niños, después le tiende un plato humeante a Imaginación, que está a punto de dar a luz. Según la última ecografía es niña. Y viene con un libro bajo el brazo. Estoy deseando firmarlo.