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sábado, 3 de abril de 2021

La obra maestra. Álvaro Yunque.

El mono agarró un tronco de árbol, lo subió hasta el más alto pico de una sierra, lo dejó allí, y cuando bajó al llano, explicó a los demás animales.
—¿Ven aquello que está allá? ¡Es una estatua, una obra maestra! La hice yo.
Y los animales, mirando aquello que veían allá en lo alto, sin distinguir bien qué fuere, comenzaron a repetir que aquello era una obra maestra. Y todos admiraron al mono como a un gran artista. Todos menos el cóndor, porque el cóndor era el único que podía volar hasta el pico de la sierra y ver que aquello sólo era un viejo tronco de árbol. Dijo a muchos lo que había visto; pero ninguno creyó al cóndor, porque es natural en el ser que camina no creer al que vuela.

martes, 28 de mayo de 2019

Otra vez "Le Corbeau et le Renard". Álvaro Yunque


El cuervo, subido a un árbol, estaba no con un queso según dice la fábula clásica, sí con un sangriento pedazo de carne en el corvo pico. Llegó el zorro. El olor lo hizo levantar la cabeza, vio al cuervo banqueteándose, y rompió a hablar:
   —¡Oh hermoso cuervo! ¡Qué plumaje el tuyo! ¡Qué lustre! ¿No cantas, cuervo? ¡Si tu voz es tan bella como tu reluciente plumaje, serás el más magnífico de los pájaros! ¡Canta, hermoso cuervo!
   El cuervo se apresuró a tragar la carne, y dijo al zorro:
   —He leído a La Fontaine.




lunes, 6 de agosto de 2018

La obra maestra. Álvaro Yunque.


El mono cogió un tronco de árbol, lo subió hasta el más alto pico de una sierra, lo dejó allí, y, cuando bajó al llano, explicó a los demás animales:
-¿Ven aquello que está allá? ¡Es una estatua, una obra maestra! La hice yo.
Y los animales, mirando aquello que veían allá en lo alto, sin distinguir bien qué fuere, comenzaron a repetir que aquello era una obra maestra. Y todos admiraron al mono como a un gran artista. Todos menos el cóndor, porque él era el único que podía volar hasta el pico de la sierra y ver que aquello sólo era un viejo tronco de árbol. Dijo a muchos animales lo que había visto, pero ninguno creyó al cóndor, porque es natural en el ser que camina no creer al que vuela.


domingo, 26 de marzo de 2017

Metamorfosis. Álvaro Yunque.

Una rana —una rana loca según opinión de los sapos— se dijo:
—Desde hoy no comeré otra cosa que reflejos de estrellas...
Después de algunas noches ya no canta: cli, cli, cli, cli, como antes.
Ahora canta como un zorzal, canta como si le hubieran nacido alas de pájaro.

 Los animales hablan. Álvaro Yunque, 1985.