-Dispense,
amigo, ¿cuánto tiempo se necesita para ir de Corbigny a
Saint-Révérien?
El
picapedrero levanta la cabeza y, apoyándose sobre su maza, me
observa a través de la rejilla de sus gafas, sin contestar.
Repito
la pregunta. No responde.
-Es
un sordomudo -pienso yo, y prosigo mi camino.
Apenas
he andado un centenar de pasos, cuando oigo la voz del picapedrero.
Me llama y agita su maza. Vuelvo y me dice:
-Necesitará
usted unas dos horas.
-¿Por
qué no me lo ha dicho usted antes?
-Caballero
-me explica el picapedrero-, me pregunta usted cuánto tiempo se
necesita para ir de Corbigny a Saint-Révérien. Tiene usted una mala
manera de preguntar. Se necesita lo que se necesita. Eso depende del
paso. ¿Conozco yo su paso? Por eso le he dejado marchar. Le he visto
andar un rato. Después he calculado, y ahora ya lo sé y puedo
contestarle: necesitará usted dos horas.
domingo, 10 de mayo de 2026
El informe. Jules Renard.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario