Nadie
sabe lo que pasó. Nadie vio nada, tan solo el cuerpecito del chico
desmadejado sobre el asfalto reblandecido por el inclemente calor.
Los sanitarios lo alzaron del suelo, y la toalla que llevaba anudada
al cuello quedó colgando como un guiñapo sanguinolento y triste.
Nadie
se acuerda tampoco de la película proyectada anoche sobre el inmenso
lienzo blanco instalado en la playa, protagonizada por un famoso
superhéroe volador, ni de la mirada callada de aquel chico a unas
manos que aplauden con la misma fuerza que estallan contra su rostro
infantil.
domingo, 21 de junio de 2026
Cine de verano. Ana Grandal.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario