martes, 12 de febrero de 2019

Las niñas. Lola Suárez.


Ayer vinieron las niñas. Todas. Entraron una a una, dejaron la casa llena de vahídos, desmayos y suspiros apagados.
Las sonrisas bobas tras los abanicos provocaron vientos por los pasillos y sus voces, murmullos de hojarasca, cascada de pétalos de rosa, rebotaron en las paredes de las estancias vacías.
Jugaron a perseguirse con carreras locas entre nubes de seda y alamares, marcando un minué antiguo con el toc-toc de los tacones de sus zapatos de raso.
Las niñas, una a una, compusieron poses, mostrando con desdeñoso orgullo pesadas joyas, matizadas por el paso del tiempo.
Después, en silencio, igual que llegaron, salieron de mi sueño…


No hay comentarios:

Publicar un comentario